ConMisHijosNoTeMetas, a menos que sea transexual, ahí sí mátenlo

nuestro país es uno en el que 104 días de cuarentena no solo incrementaron la cantidad de personas infectadas por el antagónico virus que nos restringe la libertad y nos prohíbe ejercer nuestras necesidades básicas humanas de socialización, sino que parece hipersensibilizar la susceptibilidad de casi todo mundo en la fracción de segundo que toma ver tal crimen moral como el que es una bandera multicolor en el perfil de alguna empresa en facebook, o la campaña publicitaria de Calvin Klein en la que una mujer afroamericana transexual ostenta ropa interior.

basta leer los comentarios de todos estos héroes de las buenas costumbres para hacerme sentir que vivo dentro de una utópica sociedad moralista nutrida de adopciones, un escrupuloso cuidado psicológico del niño peruano, y una muchedumbre de padres que no deja por nada del mundo que alguien se meta con sus hijos, pero luego levanto la mirada y recuerdo que el Perú ocupó el tercer puesto a nivel mundial por casos de violación sexual y feminicidios, y se me pasa.

el peruano puede tener una moral muy erguida al condenar todo acto “sodomita” en este Sodoma y Gomorra en el que se ha convertido nuestra devota lima, pero poco recatado al buscar con entusiasmo algo de pornografía lésbica; nada parece asustarnos más que la erradicación de la idiosincracia conservadora del siglo pasado que mató y humilló a tanta gente, para la cual parece no haber vacuna ni cuarentena que la pare.

hace unos años subió al bus en el que me dirigía a trabajar, por aquellas épocas en las que tenía 18 años, una mujer transgénero que vendía caramelos de menta, consideré que su valentía era envidiable en un contexto no solo machista, sino transfóbico. ella comentaba sobre la violencia institucional, social y discriminación que se habían convertido en su IGV diario, mientras que con una mano sostenía su bolsa de golosinas y con la otra daba manotadas al pasamanos como tratando de mantener el equilibrio, hacia una audiencia que prefería perder la mirada en la ventana y pensar que un perro había abordado el bus. si mal no recuerdo, 3 personas le compraron los caramelos, incluyéndome a mí.

los viajeros que pretendían no escuchar al objeto de su asco visceral son una muy buena analogía que describe el intento de invisibilizar la problemática y crímenes hacia la comunidad trans en el perú, una comunidad que, para una mayoría indiscutible, representa solo la miseria exiliada de la sociedad, cuya única función social es de servir de mofa a nuestra tan sofisticada audiencia de los cómicos ambulantes y programas de comicidad.

¿no se detiene esa sociedad peruana tan rica en moral, religiosidad y preocupación por los niños y adolescentes para pensar en su juventud transgénero, quienes tienen más probabilidades de experimentar discriminación, victimización, rechazo y, en última instancia, cometer suicidio? ¿sabías que el porcentaje de intento de suicidio de las personas trans oscila desde el 32% y 50% a través del mundo?, ¿que dos tercios de ellos se han auto lastimado? ¿acaso las demandas de esta muchedumbre de que no se metan con sus hijos terminaban cuando el hijo era trans? ¿acaso esas condiciones estaban escritas en letras pequeñas y tinta discriminadora?

el número exacto de personas trans difuntas como desenlace del suicidio es difícil de determinar, debido a que la identidad de género (al igual que con la orientación sexual) no está registrado en los certificados de defunción. se exigen programas públicos que garanticen que estas personas en riesgo de suicidio obtengan el apoyo que necesitan en cualquier momento.

no se trata de embestir a un sector conservador o religioso, sino a apelar al sentimiento humano más esencial de humanidad y empatía, a la capacidad de pensar por nosotros mismos y coexistir con la convicción de una fe trascendental y el hecho de que las personas trans no deben ser asesinadas porque también son personas.

día 26

la noche de hoy es

excepcionalmente estrellada,

la oscuridad del cielo

es tan infinita

como la ciencia 

astronómica misma,

lima entera tiene un

maravilloso museo abierto sobre ella;

tomó un toque de queda,

una pandemia y

un caos despiadado

observar un firmamento con

tan asombrosa personalidad,

tal vez sea lo más cercano 

que muchos de nosotros estemos

de caminar en el espacio exterior

en toda nuestra vida,

 

mi hermano me comentó que

la más brillante de por allá 

es venus,

aunque un momento más tarde

su rostro me advirtió 

una duda algo preocupada,

la verdad es que

desconozco el origen de 

aquel brillo egoísta,

si es

venus,

o júpiter,

o rigel

o betelgeuse

en todo el esplendor de su agonía,

lo único que sé 

es que la noche de hoy es

excepcionalmente estrellada,

tal vez solo por esta noche

dejemos de buscarle el nombre,

tal vez solo por esta noche

la llame como a ti 

 

la noche de hoy es 

excepcionalmente estrellada,

es tan estrellada que  

la luna misma se escondió 

tras cortinas,

acribillada de miedo escénico,

 

esto me hizo pensar

que a veces ni 

la humanidad misma

es tan indispensable.

día 25

una muchedumbre de niebla

ha estado cubriendo

las tardes limeñas

estos últimos días,

el otoño caudillista,

parece estar,

al fin,

exigiendo su

estatus de monarca

itinerante,

su reino total 

sobre nuestro continente

sudamericano,

 

todos los días oímos 

noticias

devastadoras,

arrasadoras,

alarmistas,

desesperanzadoras,

son como la ración masiva

de pan a una nación

que muere de hambre,

un alimento devastador,

la eucaristía 

en una iglesia de 

33 millones de personas

abrumadas por el pecado,

 

la incertidumbre 

es una lluvia torrencial

que nos visita 

a pesar de estar ya ahogados,

la desesperanza que 

cubre toda la ciudad 

es muy espesa,

es espesa como

esta niebla 

que baila un vals macabro

con nuestros edificios,

que pretende entrar por las ventanas

y quedarse a vivir en nuestras casas,

que despedaza el

cielo coral de un verano agonizante,

 

oh, 

la dolorosa

procesión irónica

de tener las más asombrosas

puestas de sol y

no poder verlas

desde el malecón de magdalena

antes de ir a clase

mientras tomo tus manos

y aseguro que tu pecho

está hecho de polvo cósmico,

que en realidad has nacido

del impacto de muchas estrellas;

 

esta niebla es muy espesa,

es la niebla más espesa

que haya visto,

es una niebla que

nos quita la esperanza

de volver a vernos

un domingo de

invierno

bajo algún árbol

mientras un centenar

de flores blancas

llueven sobre 

nuestras rodillas,

 

entre tanto,

dejemos que este amor

sea el alimento saludable

que nos mantiene 

unidos,

hasta el día

en que podamos regresar

a seguir conquistando

todos los 

parques y 

museos

del mundo.

día 24

el presidente anunció

15 días más de aislamiento en 

televisión nacional 

poco más del mediodía,

siendo sincero

ya los venía venir por 

la serie de acontecimientos

premonitorios,

pero dicen que la esperanza 

es un juego perdido,

y puede,

a veces,

serlo,

 

en ese instante

todo en mi organismo se 

descompuso

y se corrió una apuesta

por saber qué día

sería el primero en derribarme,

fui a la cocina y 

me serví un pequeño

vaso de vino blanco

que esperaba su cuarentena

paciente en el refrigerador,

y caí dormido

en el carmesí de mi 

sofá,

 

 

deja que hagan todos los cortes 

en mi cuerpo

si me acercan a ti,

deja que los días me arrastren

por el suelo

si me acercan a ti,

deja que el insomnio

se lleve todas mis sábanas

si me acercan a ti,

deja que mis ojos dejen de

ver más atardeceres

si me acercan a ti,

 

deja que sueñe que todas

las noches reposo

en el balcón

de tu pecho

luego de tomar

un gran vaso de vino

si eso me acerca más a ti

día 23

podría perderme en

la aterrorizante libertad

de un segundo en tu sonrisa,

podría dibujar un planisferio

de las fronteras en tus labios,

como si fuera una galaxia

hecha solo de tu boca,

un planeta alejado

por los lugares

en los que uno solo puede

soñar con llegar,

hace 6 meses subí a un avión

y emprendí un viaje al territorio

de tu voz,

a la república soberana de tus labios,

arribé un sábado soleado,

me acosté sobre el suave

oleaje de tu piel para tomar una siesta

y me dejé llevar

por las olas,

 

mi amor,  

extravié mis mapas

en el camino,

estoy perdido en los

más gloriosos amaneceres 

que haya visto en mi vida,

 

mi amor,  

si el significado de estar

perdido es permanecer

en este viaje sin retorno

entonces 

no quiero nunca

ser encontrado

día 22

el pasado otoño

estábamos 

y

yo

en lo más alto de 

un acantilado

al finall de la avenida

salaverry,

el sol acariciaba

la melodía de tu piel

y se componían

las sinfonías más

sublimes con el suspiro

de tus labios,

como si fuéramos espectadores

de algún teatro vienés,

en medio de una pieza musical

de beethoven o franz liszt,

 

colocaste sobre el

jardín un sobre blanco

y lo acercaste a mis manos,

como ofreciéndome 

un viaje hacia tu pasado

atravesando la línea de 

espacio-tiempo,

rompiendo la ley de 

lo que se puede y no se puede,

deslicé mis dedos por entre

el papel

y empezaste a hablarme sobre

los distintos detalles 

de tus fotografías,

de la plaza cerca a tu casa,

el pastel de tus cumpleaños,

los archipiélagos de tus cejas,

 

en todas esas fotografías

me hallé yo,

a lo lejos,

desde atrás,

como un 

impresionado espectador,

de tu indecible belleza

día 21

el año pasado

viajé a piura,

te comenté los percances

de tan agobiado viaje,

la pérdida de mi pasaje

y mis 40 dólares en desventaja,

la madrugada que pasé 

echado sobre 4 bancas

tratando de encontrar 

un minuto de sueño,

 

el clima por allá era extraño

como una ironía hecha

en el momento correcto,

en el lugar correcto,

la vista del océano era vertiginosa,

el sentimiento de estar frente

a más de 100 millas de libertad

era escalofriante,

 

lo que no te comenté es que 

te buscaba,

en cada sábana,

en cada roca,

en cada grano de arena

de la playa pública

del pueblo,

en los 3 amaneceres

que me arrancaban de la cama,

en la esa soledad densa

que me acompañaba

por las noches

en lo más alto de

una montaña,

en las canciones de 

mon laferte

que me hacían soñar con

un nombre como el tuyo,

porque un viaje sin ti

es un recorrido

a ciegas,

es barranco

sin bohemia

y sus pintorescos 

murales,

es una tarde

sin la catedral de 

tus labios,

una experiencia

sin emoción

 

mi amor,

la luna llena de esta noche

me hace pensar en

que tal vez esta soledad 

no es tan mala

si a cada nube

la nombro como 

a ti

día 20

cada habitación en esta casa

es un libro abierto,

es una voz que por momentos

me lleva por un paseo

a algún domingo de 2006 

a las 7 pm

frente al televisor y un plato de yogurt;

la soledad es como un árbol

en un año sin estaciones,

es una casa sin cerrojos,

es un ropero con nada más

para ofrecer que un pijama,

 

de alguna manera,

te recuerdo en 

un domingo de 2006,

tenías puesto una camiseta

de game of thrones

y una casaca verde como

las hojas a tu alrededor,

eras una primavera suave

esperando en una banca,

la naturaleza es como una parte 

de tu piel que siempre

quiere regresar a ti,

 

yo llegaba

con una gripe en las manos

y muchos pañuelos de papel,

hubiera preferido llevar

flores a tu primavera

o estrellas a tu cielo,

habías pasado la mañana entera

en un museo que nos recuerda

que la violencia es una 

guerra que deja muchas crías,

que hubo un tiempo

en el pasado

cuando los años no tenían

estaciones, 

ni hojas,

ni primaveras,

solo un constante

perfume lúgubre,

como una nube que amenaza con

llover repentinamente,

 

esa misma tarde

subimos a un bus 

que nos trajo de vuelta 

a octubre,

todas las personas miraban 

asombrados este viaje astral,

sus ojos observaban

el cielo a través de sus ventanas,

 

por la noche 

caminamos sobre un puente

muy bohemio,

cada paso que dábamos

levantaba un bullicio 

de historia,

el viento cargaba 

flores de la canela;

 

de pronto miré con 

maravilla

cómo crecían flores

desde mis manos y

traías primaveras

a mi boca,

en medio de un centenar

de personas.

día 19

esta tarde te quiero 

escribir un libro,

no solo un párrafo,

un poema 

o una carta digital,

si no un libro entero,

un atlas de tus manos,

una colección completa

de todos los países a los

que viajo cuando tus palmas

colisionan con mi pecho

y la luna se encuentra 

con el sol

y las nubes empiezan a llover

desde mis ojos,

como la explosión atómica

de muchas estrellas,

 

podría escribir

la biografía de tu vida 

antes de mí,

las comidas favoritas

y tardes después

de tu escuela,

pasatiempos

y siestas de los fines 

de semana,

 

podría escribir

una crónica sobre

el arcoiris en tus labios

y los valles de tu ojos,

sobre las semanas de tus años,

 

el día en que naciste

7306 margaritas cayeron

sobre mi almohada,

las deposité

en una caja bajo mi cama

y planté una cada día

a un lado de la escalera en mi patio,

recuerdo que el día en que

me hablaste tenía las 

manos vacías

y nada más quedaba

por plantar,

 

quiero escribir acerca

de tu nacimiento,

reemplazaría el nombre 

de la primera persona

que te te tocó al nacer

por la mía,

envidio los ojos que te

vieron bajar una escalera

por primera vez,

lo siento,

 

esta tarde te quiero 

escribir un libro,

un libro tan extenso

que solo quepa en

los 8 mil océanos

que me sumergen

al atlantis de tu mirada.

 

 

día 18

a las 6 pm 

la ciudad entra en

una distópica penumbra

de soledad,

las gaviotas del cielo

corren a recoger los 

últimos pétalos del sol

sobre el océano pacífico,

haciendo llover en nuestros

oídos el sonido del mar,

trayéndonos los primeros

indicios de un verano que se extingue

de pronto;

 

lo que quiero decir,

querido amor,

es que por ti

podría intercambiar mi cuerpo

con una gaviota,

solo para susurrarte al oído

el sonido de nosotros dos

en un atardecer 

frente al mar,

mientras miras desde 

el cómodo reposo

de tu ventana.